Comenzar un curso de socorrismo no consiste únicamente en aprender técnicas de salvamento y primeros auxilios. Saber cómo prepararte para las pruebas físicas de socorrismo es también un papel fundamental, ya que un socorrista debe desenvolverse con seguridad en el agua y estar preparado para responder ante situaciones que pueden exigir velocidad, resistencia y esfuerzo.
Por eso, si estás pensando en formarte para trabajar como socorrista, empezar a entrenar antes de las prácticas puede ayudarte a mejorar tu confianza en el agua y afrontar la formación en mejores condiciones.
¿Qué capacidades físicas necesita trabajar un futuro socorrista?
La natación es una de las bases de la preparación. No se trata simplemente de nadar rápido: es importante conseguir una técnica eficiente que permita desplazarse sin realizar un esfuerzo innecesario.
La resistencia cardiovascular también es esencial. Durante un rescate puede ser necesario nadar, aproximarse a una persona y trasladarla hasta una zona segura. Mantener un buen nivel de resistencia permite gestionar mejor ese esfuerzo.
A ello se suman la fuerza y la coordinación. Piernas, brazos y zona central del cuerpo tanto en el desplazamiento como en determinadas técnicas de salvamento y remolque.
Cómo entrenar antes de realizar el curso de socorrismo
Una buena preparación debe ser progresiva. Si llevas tiempo sin nadar, es preferible comenzar con sesiones moderadas y aumentar poco a poco la distancia y la intensidad.
Puedes combinar natación continua para trabajar la resistencia con series más cortas para mejorar la velocidad. También es recomendable practicar diferentes estilos y trabajar ejercicios de fuerza fuera del agua.
La constancia suele ser más útil que concentrar todo el entrenamiento en los días anteriores. Entrenar regularmente permite mejorar la técnica y acostumbrar al cuerpo al esfuerzo acuático.
Errores que debes evitar durante la preparación
Uno de los errores más frecuentes es centrarse exclusivamente en conseguir mejores tiempos. Una técnica deficiente puede provocar que gastes más energía de la necesaria.
También conviene evitar entrenar por encima de tus posibilidades, descuidar el descanso o intentar practicar por tu cuenta maniobras de rescate que requieren supervisión profesional.
Formación práctica para desenvolverte con seguridad en el agua
La preparación previa ayuda, pero es durante la formación donde el alumno aprende a aplicar sus capacidades físicas a situaciones relacionadas con el salvamento. En el curso de EASOS, la formación en socorrismo permite desarrollar conocimientos y habilidades relacionados con la prevención, el rescate y la actuación ante emergencias acuáticas.
Prepararte con antelación y mantener una buena condición física te ayudará a aprovechar mejor las prácticas y a avanzar hacia tu objetivo de convertirte en socorrista.


